
Por Robert Vargas
Santo Domingo Este.- Danilo Medina ha sido claro: no quiere confrontaciones con el gobierno. No quiere provocar heridas que sean difíciles de curar y, tampco quiere que el poder del estado vuelva a aplastarlo, como ocurrió en el año 2008.
Sin embargo, aunque no fueran esas sus pretenciones, su discurso de ayer ante miles de mujeres llegadas de distintos puntos del país, en el fondo fue un demoledor ataque a las políticas sociales, educativas y de seguridad del Gobierno de Fernández.
Su discurso parecía el de un opositor, no el de un alto cargo del Partido de la Liberación Dominicana, que controla los resortes del poder durante casi siete años consecutivos.





























